Viacrucis-De-Iztapalapa

Pasión de Iztapalapa ya es Patromonio Cultural de la Humanidad

La Pasión de Cristo de Iztapalapa es reconcida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, este Miércoles de Ceniza.

De esta manera, el Viacrucis más popular del país recibió el certificado que valida la tradición de una comunidad que lleva años realizando esta representación de Semana Santa.

Por su parte la Jefa del Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Medina, indicó en sus redes sociales que se está celebrando con orgullo una tradición que ha vivido en el corazón del pueblo de Iztapalapa por 200 años.

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Agregó que es un reconocimiento que fortalece su preservación y honra la identidad de los ocho pueblos originarios de la ciudad.

“¡Que viva la memoria, la fe y la riqueza cultural que nos une como comunidad y que sigue dando vida a nuestra historia!”, indicó en sus redes la Jefa de Gobierno.

Pasión de Iztapalapa, una tradición que une la fe

La Representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Iztapalapa es una tradición que une la fe y la participación comunitaria de los Ocho Barrios originarios de Iztapalapa conformados por los medios pueblos de Axomulco y Atlalilco, indica el Sistema de Información Cultural.

Se lleva a cabo en estos mismos Ocho Barrios: San Lucas, San Pedro, San Miguel, San Pablo, San Ignacio, San José, La Asunción y Santa Bárbara, ubicados en el centro de la demarcación territorial Iztapalapa, en la Ciudad de México; así como, en la avenida Ermita Alta, el Predio de la Pasión y el Museo Fuego Nuevo en el Cerro de la Estrella.

¿Cuándo inició la representación de la Semana Santa?

Esta tradición comenzó en 1833, como el cumplimiento de una promesa hecha por los vecinos al Señor de la Cuevita si ponía fin a la mortífera epidemia del cólera morbus que azotó a la Cuenca de México. Al parar la epidemia, los iztapalapenses prometieron celebrar una procesión año con año, como agradecimiento.

Diez años después, en 1843, inspirada en el teatro evangelizador, se dio inició a la Representación, con el mismo propósito de agradecer el milagro, al tiempo que se rescataba la memoria histórica y cultural de las enseñanzas de los evangelizadores, enmarcadas en el culto católico. Desde entonces, ha presentado diversas transformaciones y se ha convertido en una expresión cultural de religiosidad popular local que aporta un sentido de pertenencia e identidad común a toda la población de los Ocho Barrios centrales de Iztapalapa.

Detrás del Víacrucis hay una estructura comunitaria

La Representación requiere de la profunda estructura y participación comunitaria encabezada por el Comité Organizador de Semana Santa en Ixtapalapa A.C. Se extiende más allá del periodo que va del Domingo de Ramos al Domingo de Resurrección y se desarrolla en varias etapas.

Comienza en diciembre del año previo, con la convocatoria a la comunidad para ser parte del elenco de actores, y continúa en enero con la selección de los integrantes de la comunidad que participarán en la interpretación. En paralelo, se trabaja en los preparativos logísticos, escenográficos, musicales y de vestuario.

Todo comienza con la procesión en los ocho barrios

La Representación, como tal, inicia el Domingo de Ramos, con una procesión por los Ocho Barrios y continúa con la conmemoración de la entrada de Jesús en Jerusalén y su aclamación como Hijo de Dios, en la Parroquia de San Lucas. También se escenifican diversos pasajes bíblicos, como La sanación de los leprosos y La presentación de los niños ante Jesús, en la Macroplaza del Jardín Cuitláhuac; así como, La expulsión de los mercaderes y La salvación de la adúltera, en la Catedral de Iztapalapa, donde, además, un representante eclesiástico bendice los ramos de manzanilla, el pan y las palmas de los actores y población en general.



El Martes Santo, se escenifican Las Bienaventuranzas, en el Cerro de la Estrella y La Resurrección de Lázaro, en la Catedral de Iztapalapa.

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El Jueves Santo se realiza un recorrido por los Ocho Barrios y se recrea La Última Cena, en la Macroplaza del Jardín Cuitláhuac. Mientras que, en el Cerro de la Estrella, se representan El lavado de pies a los Apóstoles por parte de Jesús y La tentación de Luzbel. Además, se escenifican La conspiración de los sacerdotes en contra de Jesús, y La venta y aprehensión de Jesús, en la Macroplaza del Jardín Cuitláhuac.

Viernes Santo

El Viernes Santo, inicia con un recorrido por los Ocho Barrios y luego se escenifican El juicio y la sentencia de Jesús, en la Macroplaza; el viacrucis, por las calles del centro de Iztapalapa y La crucifixión, en el Cerro de la Estrella. En el Sábado de Gloria, Jesús resucita en la Macroplaza y el Comité Organizador agradece públicamente a la comunidad de Iztapalapa y a las autoridades civiles y eclesiásticas por su contribución para que la Representación sea posible.

Finalmente, en el Domingo de Resurrección, se da una convivencia comunitaria en la Casa de los Ensayos, entre los integrantes del Comité Organizador y los jóvenes que interpretaron un papel en la Representación.

Esta Representación de la Semana Santa en Iztapalapa constituye una práctica cultural que integra y representa significativamente a los habitantes de los Ocho Barrios originarios de Iztapalapa, quienes afirman tener en ésta su identidad y el pilar fundamental de su vida a nivel personal y comunitario.

Si bien se trata de una expresión cultural que tiene su génesis y fundamento en los cánones religiosos de la Iglesia católica y que su organización fue inicialmente dirigida por las autoridades eclesiásticas locales, su realización actual corresponde a una práctica cultural apropiada de manera profunda y completa por la comunidad que la ha sostenido, mediante la transmisión intergeneracional, a lo largo del tiempo.

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